Telefonía celular: un nuevo
desafío para el periodismo

Por Diego Esteves (*)
Buenos Aires, Argentina
enero-febrero 2007

Igor Galo

El jueves 3 de noviembre de 2005, Gonzalo Trancillo, de 22 años, había salido como todos los días de su casa de la localidad de Moreno para ir hasta el barrio de Once. Antes de partir, tomó su billetera, su mochila y, entre sus pertenencias, su teléfono celular con cámara. Luego de subirse al tren de TBA, registró una fotografía que graficaría en absoluto los motivos del revuelo que se apoderó de la estación de Haedo, que culminó con 15 vagones incendiados, 21 heridos y 87 detenidos. Gonzalo envió la imagen a Clarín y el periódico la publicó minutos después en su portal.

Al día siguiente, una de las noticias de su edición papel titulaba: “Las primeras imágenes del caos en Haedo fueron caseras” (Clarín, 4 de noviembre de 2005). Y dentro del cuerpo de la nota se cuestionaba: “¿Es un periodismo sin periodistas profesionales? ¿Cómo se articula esa ola de circulación amateur con los medios estructurados como tales y profesionalizados?”. Sin dudas, no se trataba de una novedad.

Cuatro meses antes, Londres servía de escenario no sólo para la manifestación de la violencia islámica sino para evidenciar desde lo periodístico el fenómeno de las nuevas tecnologías en manos de los ciudadanos. Como dice el especialista en nuevos medios Julián Gallo, el atentado contra la capital británica será recordado con una foto oscura y un video pobre emitido por la cadenas de noticias del mundo. “Fueron estas imágenes, realizadas con un teléfono celular, las que inauguraron una época completa para el periodismo. La clave para entender la dimensión de este caso, lo que diferencia esta fotos de otras disponibles accidentalmente en hechos anteriores, es que los medios estaban seguros de que las imágenes existían, incluso antes de verlas. Nadie podía creer que entre los miles de testigos ocasionales de uno de los países con mayor densidad de teléfonos con cámara no hubiera fotos. Tenía que haberlas. Y las hubo. Esta es la novedad” (Gallo, 2005).

La extensión en el uso de la telefonía celular en el mundo es un factor innegable que permite avizorar un futuro auspicioso para el registro de fotografías de hechos periodísticos por parte de los ciudadanos. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) había en febrero de este año 22.156.000 líneas activas distribuidas entre 28,5 millones de habitantes mayores de 14 años. Este número indica que las tres cuartas parte de los habitantes argentinos tienen un celular y entre todos los servicios públicos fue el que más creció con casi un 70% entre 2005 y 2006.

No todos estos dispositivos tienen cámara incorporada pero la tendencia marca que mucha gente busca las últimas novedades. Así lo demuestra un estudio de la consultora Enrique Carrier y Asociados que marca que el 50% de los celulares vendidos en 2005 fueron adquiridos sin la activación de una línea nueva. Sin embargo, ¿podemos afirmar que un ciudadano armado con tecnología de avanzada tenderá a registrar hechos que puedan tener un interés periodístico?

La pregunta es incierta aunque es innegable que el celular se ha instalado como un bien imprescindible en la vida contemporánea y tiende a ocupar cada vez más un mayor lugar en nuestra rutina diaria. Desde su función de despertador a servir como medio de pago en algunos países desarrollados.

Como explica el especialista español, Fernando Saéz Vacas, “hay dos etapas en el desarrollo de cualquier herramienta tecnológica. La primera es su comprensión funcional, que depende de la simplicidad de las interfaces del usuario. Pero hay una segunda etapa más compleja que va más allá de la mera técnica operativa, que es entender su significación social. Es decir, cómo modifica las condiciones de nuestro vivir y nuestro comportamiento en múltiples dimensiones. Al incorporar ese poder técnico a sus vidas, los usuarios pueden contribuir, y muchos lo hacen, a construir una infociudad más activa, más creativa, más compartida, menos piramidal en los flujos de intercambio” (Vacas, 2005).

En este contexto, el lugar del periodismo es trastocado con el avance de las nuevas tecnologías. Muchos quitan valor a este avance y otros directamente observan con un excesivo escepticismo a estas nuevas prácticas. Como bien apunta Saéz Vacas: “Aunque la historia ha demostrado sobradamente que oponerse frontalmente a las fuerzas de innovación tecnológica no es una estrategia ganadora, también ha demostrado que lo normal es que numerosas organizaciones humanas, ancladas en formas declinantes y posiblemente sustituibles, tiendan a resistirse, o que se produzcan conflictos en zonas de cambios todavía mal definidos o de pérdida de ciertos privilegios y poderes de control consolidados” (Vacas, 2005).

Sin detenerse en el qué y en vistas al cómo, la cadena británica BBC ya ha creado dentro de su estructura un departamento para filtrar y verificar, como denominan ellos, “el contenido generado por usuarios”. “Nosotros no nos tomamos éste trabajo a la ligera pensando en que podemos prescindir de algunos periodistas y dejar que el público haga nuestro trabajo. No es exactamente así, es justamente lo contrario”, explica la editora de BBC Noticias Interactivas, Vicky Taylor. Desde lo periodístico, primero se verifica la autenticidad y legalidad del material para luego ser publicado o servir de puntapié inicial para una investigación más profunda. Con respecto al copyright o derecho de propiedad intelectual del material es en todo momento del usuario, pudiendo éste vender las imágenes si así lo deseara.

Algunos apuntan que las fotografías tomadas por los usuarios con sus teléfonos celulares son reflejo de un mero voyeurismo que se manifiesta en el rubro de los espectáculos con los paparazzi o en grandes catástrofes donde se busca el impacto y exclusividad de la imagen sin aportar demasiado desde el punto de vista periodístico. Sin embargo, hubo dos casos que demostraron el valor que puede llegar a tener la imagen tomada con un teléfono celular. Uno fue durante el atentado de Londres cuando un video grabado por uno de los pasajeros de la Circle Line del underground londinense demostró que los tres atentados en el subterráneo habían ocurrido a la misma hora, a diferencia de lo que creían las autoridades.

Otro caso significativo fue la muerte del brasileño Juan Carlos de Menezes a manos de la policía británica dos semanas después del atentado. Una fotografía, publicada por los principales medios británicos del cadáver del brasileño sobre el andén de la estación Stockwell, desmentía la versión de la policía que alegó que el sospechoso vestía una campera abultada donde se podrían esconder explosivos. En la imagen no existe tal campera. A la fotografía se sumó el testimonio de varios testigos que afirmaban lo que la imagen revelaba.

¿Estamos transitando la prehistoria de una nueva forma de hacer periodismo en la que los cuidadanos participarán activamente gracias al avance de las herramientas tecnológicas? Hasta ahora no podemos afirmar esto, pero hechos del presente avalan esperanzadores pronósticos para el futuro. Como planteó el diario Clarín frente al testimonio originado en Haedo: ¿Es un periodismo sin periodistas? Difícil de afirmar aunque casos como los de la BBC demuestran que es posible una convivencia entre ambos que posibilite en fin, un mejor producto periodístico y una interacción desde luego positiva entre el público y el periodismo.Ω

* Diego Esteves es periodista.


Fuentes y sitios de interés

Documental de la BBC sobre la influencia de la telefonía celular en el periodismo
BBC (2006) How mobiles changed the face of the news, Picturephoning.com, 11 de enero de 2006.
http://www.textually.org/picturephoning/archives/2006/01/011152.htm

Gallo, Julián (2005), “Periodistas instantáneos”, Noticias, 9 de julio de 2005, pag. 83.

Gallo, Julián (2005) Mirá!, agosto de 2005.
http://www.juliangallo.com.ar

Saéz Vacas, Fernando (2005), “El poder tecnológico de los infociudadanos. Diarios y conversaciones en la Red Universal Digital”, Telos, octubre-noviembre de 2005.
http://www.campusred.net/telos/cuaderno.asp?rev=65

Turretini, Emily (2005), “Leaked photo, key to Jean Charles de Menezes death”, Picturephoning.com, 20 de agosto de 2005.
http://www.textually.org/picturephoning/archives/2005/08/009622.htm

Código de Práctica sobre periodismo ciudadano consensuado por los principales medios británicos
Turretini, Emily (2005), Code of Practice launched on `citizen journalism´, Picturephoning.com, 27 de abril de 2006.
http://www.textually.org/picturephoning/archives/2006/01/011331.htm